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JUL-27, 2013
Gran Reportaje - parte 1
splash Canal Nicaragua
EL GRAN CANAL DE NICARAGUA:
¿SUEÑO O REALIDAD?

Oil America, Inc.

Durante más de 4 siglos, exploradores, científicos, políticos, magnates y aventureros de todo signo han soñado con la construcción de un canal a través de Nicaragua que una los océanos Pacífico y Atlántico, montando así un emporio internacional. El mismo líder histórico Augusto Cesar Sandino propone en 1929 refrenda su construcción con capital latinoamericano en el célebre documento: “Plan para la Realización del Supremo Sueño de Bolívar”.

Canal Nicaragua, HK Nicaragua Canal Development Investment Co. (HKND)

Hasta ahora estas ambiciones se han visto frustradas ante el magno reto de romper un paso artificial de 250 Km de largo a través de densas selva y montañas, cortando tierra firme, profundizando el cauce de ríos y cruzando el gran Lago Cocibolca, pero en mucho superando por los altibajos de la geopolítica y las infinitas intrigas y complots internacionales vinculados al control de los mares y el comercio internacional.

Ahora el gran sueño vuelve al tapete, cuando el Presidente Ortega y el billonario Chino Wang Jing, rubrican un memorando de entendimiento que otorga a la empresa HK Nicaragua Canal Development Investment Co. (HKND), los derechos para la promoción y construcción del canal interoceánico de mayor calado mundial entre el Mar Caribe y el Pacífico, una obra que según las fuentes informadas duraría conservadoramente más de 10 años en su ejecución y costaría la bicoca de US $30 a 40- mil millones.

El anuncio despertó múltiples reacciones, desde quienes afirman que tamaña inversión generará unos US$5-mil millones de ganancia anual y decenas de miles de empleos convirtiendo a Nicaragua en el país más prospero de Centro América, hasta quienes lo catalogan de “cuento chino” o advierten de sus potenciales peligros medio ambientales. ¿Cuáles son las realidades detrás de este fuego cruzado? Veamos:

Un sueño de casi 500 años

La historia de Nicaragua ha estado signada por sueño de construir un paso interoceánico utilizando el Lago Cocibolca--el segundo más grande de Sur América con más de 8-mil Km2-- e, inicialmente pues ya se descartó la ruta, curso del mítico Río San Juan.

La primera referencia que conozco es la carta escrita en 1524 por Hernán Cortés a Carlos V, donde sostiene que quien descubra la vía para el paso a través del Istmo Centroamericano “podría considerarse dueño del mundo” y que su posesión “valdría más que la conquista de México”.

En 1567, el Rey Felipe II encomienda estudiar el primer trazo de un canal a través de Nicaragua, pero dado escaso desarrollo técnico de la época y las crisis del Imperio Español, esa y otras propuestas no llegan a cuajar.

El sueño continuó vivo con sus altos y bajos, pero se puso de moda nuevamente allá por 1850, con la llamada “Fiebre del Oro”, que provocada una estampida de “gambusinos” y aventureros que al grito “HACIA CALIFORNIA” se apresuran por cientos de miles a explotar el oro californiano, disparando las cifras de tránsito y migración de costa a costa de EEUU.

Fue entonces, y no por casualidad, cuando “El Comodoro” Cornelius Vanderbilt, asociado con otros dos “Tycoones” incursiona en tierra Nica con su American and Atlantic Pacific Ship Canal Company y encarga al Coronel O.W. Childs, famoso ingeniero que había agrandado el Canal Erie en Nueva York, el primer estudio topográfico para trazar la vía, incluso ordena la limpieza y corte de 21 kilómetros entre La Virgen y San Juan del Sur.

Durante el resto del siglo XIX y comienzos del siglo XX, todos los gobiernos soñaron construir el Canal Nica. Las guerras, las revoluciones y hasta la invasión del “Filibustero” William Walker estuvieron relacionadas con el mítico canal. Walker llega incluso a implantarse temporalmente como “Presidente” de Nicaragua y es reconocido como tal por el Departamento de Estado bajo un plan de unificar las repúblicas de América Central bajo su gobierno y por supuesto construir el canal.

Comenzando el Siglo XX, los hechos parecen definitivamente favorecer la ruta Nicaragüense. La fracasada aventura del Canal francés por Panamá pone la pelota en la cancha de la nueva potencia americana y en Washington, la Comisión del Canal Ístmico de los Estados Unidos, (1899-1902), mejor conocida como la Comisión Walker, constituida por el entonces Presidente McKinley, apostaba todo a la ruta por Nicaragua.

Pero la historia toma un giro inesperado cuando es asesinado McKinley y asume su Vicepresidente Teodoro Roosevelt la primera magistratura. A poco de sentarse en la silla presidencial, basándose en una oferta de la Compañía Francesa que sustenta todos los derechos de construcción sobre el Canal Panameño de venderle sus acciones por US$ 40-millones, Roosevelt cabildea a los miembros de la Comisión Walker y la convence a presentar un informe suplementario al Congreso Norteamericano, favoreciendo ahora unánimemente la ruta por Panamá.

Le toca al senador Hanna hacer la presentación del Informe Walker. Se dice que fue convincente, pero no lo suficiente como para lograr los votos requeridos. Le toca así --dice la leyenda-- al representante de la Compañía Francesa del Canal, Bunau Varilla, dar un giro a la situación, mediante el ardid de enviar una carta a cada senador con una estampilla Nica de un centavo que mostraba el famoso volcán Momotombo en plena erupción. La estampilla claramente destacaba las diferencias entre ambos países – uno con volcanes telúricos y el otro comparativamente estable. El 19 de junio de 1902, el voto del Senado favoreció la ruta del canal por Panamá con una diferencia de tan solo ocho votos.

Una vez establecida la ruta, era tiempo de iniciar las negociaciones con Colombia. Se comienzan de inmediato entre el encargado Colombiano Herrán y el Secretario de Estado Norteamericano Hay, concluyendo pronto en el famoso Tratado Herrán-Hay, el cual concede a EEUU todos los derechos habidos y por haber por un período de 100 años. Pero la opinión pública colombiana lo condena y su Senado lo rechaza tildándolo de inconstitucional.

Impaciente por construir el Canal por Panamá, Roosevelt vuelca su apoyo a él aún incipiente movimiento independentista Panameño, enviando tropas y 4 acorazados. Presumirá más tarde: “me tomé el Istmo, comencé el Canal y luego hice que el Congreso, en vez de objetar el Canal, me objetara a mí”. Es muy probable que el movimiento independentista panameño hubiera sucumbido, por lo menos temporalmente, sin la presencia norteamericana.

Panamá declara su separación de Colombia el 3 de noviembre de 1903, ratificando el nefasto Tratado Hay-Bunau-Varilla el 2 de diciembre del mismo año. Estados Unidos hace otro tanto el 23 de febrero de 1904. Este tratado otorga a los Estados Unidos la concesión del canal a perpetuidad para el desarrollo de una zona de 10 millas de ancho — 5 millas a cada extremo de la línea del Canal — sobre la cual ejercería su propia soberanía. La audaz táctica de Roosevelt resultó exitosa para los Estados Unidos, esfumándose así el sueño de El Canal Nicaragüense por algo más de 100 años.

Un Chino Común

¿De dónde sale Wang Jing? El audaz chino que capitanea la afortunada empresa que ostenta soberano privilegio y la responsabilidad de construir una de las mayores obras de ingeniería de lo que va de éste Siglo y que según dice él mismo puede cambiar el destino de la patria de Sandino.

De acuerdo a su pasaporte, Wang nació en Beijing un 24 de diciembre de 1972. Según la página web del Grupo Xinwei Telecom se convirtió en el jefe de esta empresa de comunicaciones inalámbricas en el 2010. El 5 de Septiembre de 2012, logra firmar contrato de 300-millones y la concesión de una banda de telefonía móvil con el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (TELCOR). El señor Wang no podía estar más contento, pero, para muchos nicaragüenses, seguía siendo una incógnita.

“Nadie sabe nada de él–dice a BBC Mundo Michael Forsythe, corresponsal de la agencia Bloomberg en Pekín y buen conocedor del intríngulis de los negocios en el país asiático.

Wang dice no tener conexiones con el Gobierno de su país y se presenta “como un estudioso de la medicina tradicional china en Beijing”. Ante las insistentes preguntas sobre quién es, Wang declara durante una rueda de prensa: “Soy un chino común y corriente. No podría ser una persona más común y más corriente”.

¿Común y corriente? Definitivamente No. Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, Wang Jing tiene apenas 41 años y entre sus múltiples haberes está la compañía de telecomunicaciones Beijing Xinwei Telecom Technology Co., donde declara una participación personal de US $1,100-millones. Figura además en la directiva de múltiples empresas, varias de ellas ya inactivas.

En lo que concierne al proyecto del Canal de Nicaragua, Wang es el único representante visible de la empresa concesionaria, HKND, además de su vocero Ronald MacLean-Abaroa, ex alcalde de La Paz --Bolivia. Y muchos preguntan: ¿Qué hace un magnate de las telecomunicaciones metido a constructor de canales transoceánicos?

“En realidad quién es Wang Jing no es una pregunta importante --explica acertadamente Raymond Li, jefe del servicio chino de la BBC–. Lo que importa es quién está detrás de él. Ésa es la cuestión que muchos ahora se están planteando. Se dice que Xinwei Telecom tiene relaciones muy cercanas con el gobierno Chino. De hecho, en su sitio web se pueden ver fotografías de los líderes del país asiático, incluidos su presidente Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang visitando su sede."

"Pero lo más importante --añade el corresponsal Chino de la BBC-- es la conexión de Xinwei, ya que ésta produce equipos de telefonía inalámbrica, conjuntamente con la gigante estatal de telecomunicaciones Datang y ésta es a su vez uno de sus principales accionistas”.

Precisamente hace unos pocos meses –en septiembre– Datang puso a la venta una participación en Xinwei por valor de US $25.8-millones, operación que permite extrapolar una revaloración de la compañía a casi 3-mil millones de dólares. Una maniobra de ingeniería financiera que, según Li, demuestra hasta qué punto el gobierno Chino apoya a Xinwei y, por tanto, respalda el proyecto del canal en Nicaragua.

Resumiendo sus intenciones Wang Jing le dijo al Wall Street Journal en una entrevista exclusiva “mi Proyecto es una respuesta a los 100 años de sueños del pueblo nicaragüense… (Estoy) convencido de que el mundo necesitaba un canal interoceánico más ancho y más profundo que él de Panamá.”

El Canal Corre por Vía Rápida --Tiene un Sinomotor

Se renueva la ilusión de un Canal Nica. El magno proyecto atrae renovadas esperanzas, pero esta vez desde el otro lado del mundo, la legendaria China, constructora de la milenaria Gran Muralla y de la moderna gigantesca represa de las Tres Gargantas.

En los Estados Unidos, dueño absoluto del Canal de Panamá hasta 1999, el asunto ha sentado muy mal en el Status Quo. “La empresa de Wang no tiene experiencia en la construcción de canales”, protesta el vocero del estatus Andrés Oppenheimer desde el Miami Herald. Muchos denuncian “una monumental cesión de soberanía nicaragüense que convertirá a Wang prácticamente en dueño del país”, olvidando cuando Roosevelt le arrancó a Panamá una concesión “a perpetuidad”. Otros críticos dicen que Ortega ha debido “convocar un referéndum y preguntan si el proyecto es legal y ambientalmente saludable”.

Al igual que el Canal de Panamá fue una consecuencia del poderío Americano y de sus políticas expansionistas al comienzo del Siglo XX, el proyecto de Nicaragua refleja creciente influencia de China y sobre todo su manifiesto músculo financiero y comercial, que busca hacia los mares.

El vocero de HKND Ronald MacLean-Abaroa, ex alcalde de La Paz --Bolivia, explica que a juicio de su grupo el transporte marítimo va a sufrir un salto y que se necesitarán súper buques, basando sus proyecciones para el futuro éxito de un canal de Nicaragua en la Revolución de esquistos bituminosos de EE.UU., y la promesa que con nuevas tecnologías de ellos se extraerán billones de barriles equivalentes de gas y petróleo. En una entrevista con Reuters abunda “este proyecto puede llevarse a cabo ahora y solo ahora” gracias a que nuevas tecnologías permiten extraer grandes cantidades de combustibles no disponibles anteriormente del territorio estadounidense. “Hace tres años (esta realidad) no existía y que su pronta materialización crearía un boom no solo energético, sino un crecimiento de las exportaciones de hierro, carbón, y cereales, lo cual abrirá mercado para un canal adicional para nuevos y mayores barcos.

Críticos al proyecto han querido cuestionar su factibilidad basado en el poco interés que le han brindado “el mercado” y algunos despectivamente lo ha calificado de “un cuento chino”, pero obviamente hay más que eso. Éste no es la primera jugada de una empresa China donde ganan el control sobre las vías de comunicación entre el Atlántico y el Pacífico. Hace algunos años, Panamá Ports Company (PPC), una compañía de Hong Kong propiedad de uno de los empresarios más ricos de China, Li Ka-sheng, gana un proceso de licitación, desplazando intereses estadounidenses y asume bajo protesta de éstos y de la Embajada Norteamericana la administración de los puertos de Cristóbal y Balboa, a los extremos del Canal de Panamá, por un plazo de veinticinco años prorrogables.

La estrategia China de expansión en Latinoamérica no se realiza con acorazados ni cañones. Sus balas, como anunció el Presidente Xi Jinping durante su recién visita a México, son los “más de US $500-mil millones de dólares” que su país invertirá en los próximos 5 años y su táctica brindarse como socio y aliado, encarnada en otra frase de Xi en el país azteca “Cuanto más se desarrolle América Latina, mejor para China.” Visto así la jugada de HKND en Nicaragua más que cuento chino parece una nueva apertura de ajedrez chino. El tiempo dirá si el gran sueño Nicaragüense logra materializarse…

NOTA: EN UNA PROXIMA ENTREGA ANALIZAREMOS LA COMPETIVIDAD DEL PROYECTO DEL GRAN CANAL NICARAGUENCE, SUS PRINCIPALES ASPECTOS FINANCIEROS Y SUS POSIBLES IMPACTOS MEDIO AMBIENTALES